Hace unos días rescaté otro par de pendientes que tenía olvidado. No es que me dieran alergia, porque los ganchitos estaban bañados en plata, pero eran tan malos que el baño se desprendió cuando los llevaba puestos y … bueno, para que seguir. Los días que me hicieron pasar v_v.
Fueron un regalo de mis padres en su viaje a Canarias, si no recuerdo mal, así que el otro día que estaba organizando la caja de los pendientes me dije: Pues los arreglo.
Para empezar, los despiecé un poco:
Corté el pasador que unía verticalmente las cuentas. La piedra volcánica es lo que aproveché y las piedras verdes las guardé para otra ocasión.
Para la reconstrucción utilicé, además de la cuenta de roca volcánica:
- Un par de ganchitos de plata 925
- Un par de cápsulas (las dos me vinieron de regalo en el pedido que hice a esa tienda que acabo de enlazar)
- Un par de pasadores con terminal de bola.
- Mini alicates de corte y mini alicates redondos
El montaje casi no requiere explicación. Simplemente se coge el pasador y se introduce la cápsula, luego la cuenta y después se curva el resto del pasador hasta formar un ojal de forma que se pudiera ensamblar con el gancho de plata. Lo que más costó fue esto último. Es cosa de práctica (que no tengo ahora mismo xD).
Las cápsulas tampoco se ajustaban del todo bien, pero un poco de pegamento las fijó en su sitio.
El resultado no es super glamuroso, sino más bien discreto. Pero queda bien y me gustan :). Y lo mejor de todo: ya no hacen daño.

Deja una respuesta