El 2013 ha sido un año muy raro. Parecía que iba a ser un año normalito, con sus más y sus menos, pero al final han pasado muchas cosas, algunas buenas y otras no tan buenas.
Es una pena que al final dispersiones no haya habido muchas, pero es lo que tiene el trabajar, que luego llegas molida a casa y no apetece hacer nada.
Vamos a ver, repasemos un poco los logros de este año pasado (sin ningún orden en particular, tal y como me va viniendo a la cabeza):
Trabajar. Da vergüenza que trabajar sea un logro cuando debería ser posible para todos, pero en estos tiempos que corren así es. A finales de octubre se cumplió un año de mi estancia en la empresa. A ver cómo evoluciona la cosa en 2014.
Ampliación del campo de las dispersiones. No sólo he aprendido nuevas técnicas (aunque sea manga por hombro), sino que he introducido el mundo de la repostería en mis dispersiones. Y más que habrá :D. Dentro de esta categoría podríamos meter un logro del que estoy orgullosa: Acudir a un taller de encuadernación (del que ya he spameado hasta la saciedad), y realizar varios cuadernos que han sido todo un éxito :D. Además, ahora tengo una magnífica prensa de libros fabricada por mi padre siguiendo el modelo de SeaLemon. ¿He dicho ya que adoro a esta mujer? Pues adoro a esta mujer. Dentro de esta categoría podríamos incorporar una discreta incursión en el mundo del maquillaje. La verdad que con esto ya llevo un tiempo, así poco a poco, desentrañando los misterios del potinguismo. Menos mal que cuento con la ayuda y los consejos (y las tentaciones) de Idranil y Taqwa :)
Vivir con Pryrios durante todo el año. El piso es de alquiler, pero ya es algo. Es la prueba de que si realmente quieres hacer algo, se puede conseguir, poco a poco y con paciencia. Suena ñoño y atípico en mí, pero es que es verdad. Per molts anys!
Ahora queda definir algunos objetivos para el año que viene, pero esos tengo que rumiarlos un poquito :)
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