Como al final el taller de encuadernación al que me iba a enchufar no se celebró, he decidido aprender por mi cuenta a hacer encuadernación japonesa. Para ser el primer intento no está mal, ¿no?

Es bastante más sencilla que la encuadernación tradicional que usé para la Myddnaskine, y mucho más rápida. Que sea así es una ventaja, ya que deja más tiempo para «ponerla bonica». Ahora no tengo papeles majos para las tapas y me he tenido que apañar con cartulinas (que no cuestan de doblar ni ná las jodías), pero el día que pille papeles de colores (de esos que se usan para Scrapbooking) saldrá algo más simpático. Son un poco caros, así que de momento me abstengo. Sí que he echado el ojo a estos papeles del ikea… que son planos pero molan.
Para hacer los agujeros en el papel y las tapas he utilizado el mini taladro y ha ido de lujo. Creo que adaptaré el método para hacer las Myddnaskines igual. El hilo es el mismo que usé para la Myddnaskine, y la doblez de la tapa consiste en un hueco dejado a propósito en la estructura de la tapa (hecha de cartón reciclado), y marcada con el plegador.
Para cubrir el hueco que queda en el interior de las tapas (que no se ve en la foto) he cometido el error de usar papel de colores de papiroflexia. Obviamente el pegamento lo ha destrozado… ahí tenemos algo para mejorar a la próxima!
Y eso es todo, no tiene más misterio la cosa! Cuando haga la siguiente pondré el proceso paso a paso, como la otra vez :)
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