Así a lo tonto, en una semana va a cumplirse un mes desde que me surgió un problemilla de lo má incómodo, que desembocó en una intervención quirúrjica ambulatoria y que es poca cosa pero lento de curar de narices.
Vamos, lo que viene siendo un rollo deprimente y una de las principales causas de que el tiempo dedicado al blog se haya reducido de golpe y porrazo a algo casi nulo.
Tuve que estar bastante tiempo en la cama, gastando el tiempo entre leer algún que otro libro, dormir, leer algo de documentación para el proyecto (aunque confieso que más bien poco porque no tenía muchos ánimos) y ver alguna serie para pasar el rato.
La afortunada fue Downton Abbey, y así con la calma estoy casi al final de la segunda temporada. A mí no me suelen gustar los dramas porque me angustian bastante, pero la Profesora McGonanall Maggie Smith le da bastante gracia al asunto cuando aparece (al principio también hacía gracia el personaje de Daisy, pero ya no :( ).
La razón por la que me decidí a verla fue pura curiosidad. Vi algún fotograma donde aparecía el personaje Lady Mary (Michelle Dockery) y me quedé muy rallada porque la chica me sonaba de algo. Esta vez no hizo falta consultar a IMDB, la neurona saltó en seguida y dije: ¡Ostias! ¡pero si es Susan Muerte haciendo de inglesita pija!
Pese a lo raro que se me hacía al principio ver la serie, al final le coges cariño hasta a los personajes más secundarios (menos los tres que no se lo merecen, porque hay dos a los que a ratos matarías mucho y a otros ratos matarías a secas). Resulta muy interesante ver cómo les cambia a todos la Primera Guerra Mundial.
Es una pena que a los guionistas les flojee un poco el pulso hacia el final de esta segunda temporada, porque hay temas que ya cansan.
Los decorados son muy majos, y de hecho el castillo existe y se puede visitar. Gonito *_*
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