Bibliotecas en casa

Vaya, me he saltado un día.

Después de la semana que he pasado, tenía ganas de vaguear con derecho, así que viendo que todo el mes va a ser más o menos igual de infernal, declaro el viernes día exento de BUCO2011. Hoy ya debería saltarme el modo vagancia y ponerme a rebuscar en los apuntes para sacar algo útil de cara a la semana que viene… pero me da un paaalo…

En fin, hablemos de algo. Acabo de tener un curso de pensamientos que ha derivado en esta entrada.

Portada del libro

La tele no la veo nada de nada. Para las series uso Internet (en inglés subtituladas en inglés, que así me sirven para no oxidarme con el lenguaje) y el resto de las cosas, en general no me interesan. Con la radio es otra cosa… No es que me encante (escucharla, «hacer radio» es otra historia que dejaremos para otra entrada), pero algún sábado que otro escucho mientras desayuno el programa A vivir que son dos días de la Ser, ya que mis padres ponen la radio todas las mañanas. A veces el tema es más aburrido, pero otras, como hoy, me hace encender la radio del móvil para seguir escuchándolo en mi habitación.

El tema de hoy era un libro que Jesús Marchamalo ha escrito: Donde se guardan los libros – Bibliotecas de escritores. En él, recorre las bibliotecas de varios escritores observando y describiendo detalles como en qué forma los organizan, cómo y dónde los guardan… tiene que ser curioso, porque los escritores deben tener un mogollón de libros para asustar. Han explicado algunos casos bastante interesantes y me han dado ganas de leerlo. A la vez, me ha hecho pensar sobre cómo organizo yo mi mini-biblioteca pese a que yo de escritora sólo tuve la afición hace algunos años (tema para otro artículo… ¡cuántas ideas me salen hoy!)

Mi biblioteca actual, primera parte

Mi ordenación de biblioteca ha evolucionado a lo largo del tiempo. Originalmente mis libros no salían de una estantería pequeñita (la mitad de la estantería primaria actual), pero en cuanto nos explicaron en el cole cómo ordenaban los libros en la biblioteca de allí (haciendo la signatura con las tres primeras letras del apellido del autor en mayúscula, las tres primeras del título en minúscula siempre que no fuera artículo, y ordenando por orden alfabético según este código) y teniendo en cuenta lo que me gustaba leer, organicé igual la biblioteca pequeñita de mi cuarto. Claro, ahora me fijo y veo que me debió costar horrores pillar bien el tema de la signatura, porque tengo algunos libros que está mal etiquetados. Mantuve durante un buen montón de años mis libros ordenados, tuve ex-libris y cambió una vez, todo esto mientras la biblioteca seguía creciendo de manera ordenada. En los últimos años del instituto la cosa decayó, así que viendo que mi biblioteca no iba a crecer mucho más dejé de etiquetarlos y de ordenarlos de forma tan rígida.

El primer ex-libris se corresponde también con mi primera época de organizadora de libros. Me lo hice con mi primer ordenador con impresora (en esta entrada hay muchos primeros, esto parecen unas memorias!), en el tiempo en que estaba devorando las aventuras de Sherlock Holmes. En realidad quería un sello de caucho, pero los que podía permitirme sólo te dejaban elegir dibujo de un subconjunto bastante feo y moñas, a partes iguales, así que opté por la vía casera de la impresora, las tijeras y el pegamento. Realmente dudé si hacerlo o no, porque para mí pegar cosas en los libros o modificarlos de algún modo (doblar páginas nunca!!! y nada de escribir!!) es una especie de afrenta. Pero bueno, finalmente superé las aversiones y lo hice por un bien mayor: la organización de la biblioteca.

Resultado ex-líbrico, obviamente el dibujo no lo hice yo… ya me gustaría. Eso sí, de los números pasé… debe ser verdad lo que han dicho en el programa de que las mujeres no contamos los libros, jejeje
Mi Biblioteca actual, parte 2

Inesperada pero lógicamente (porque aunque la colección no crecía tan rápido como antes, pero aún así lo hacía), acabé colocando una segunda estantería (esta vez vertical) porque ya no me cabía todo en la «estantería de las cosas» (la que veis a la izquierda de la estantería estrecha es la de «las cosas»)

Contiene los materiales de lectura (no todo son libros) de los últimos tiempos que había que colocar en alguna parte: Mi pequeña colección de cómics Marvel (Astonishing X-Men entera, creo, un par de sagas de los X-Men, mis Fanhunters, los tomos de Hulka y alguna cosa más), los manuales de juegos de rol (son pocos pero selectos), mis dos colecciones de manga (Fullmetal Alchemist y Hellsing) y por último los libros que he ido comprando por razones universitarias (Física, cosas de programación, un tocho horrendo de bases de datos que algún día usaré para calzar una mesa o algo…).

Todos estos (y los más recientes que viven en la otra estantería) ya los tengo sin sello ni ex-libris ninguno (excepto algún manual para no confundirlo con los de los demás si lo llevo a algún sitio), y están ordenados por colecciones pero sin ninguna floritura especial. Curiosamente, encuentro mejor las cosas en esta estantería que en la otra.

En fin, esta es mi biblioteca, tirando a modesta y un poco raruna. Mucha fantasía, algo de mitología, pocos clásicos (esos los tienen mis padres en sus estanterías, no es necesario replicarlos, y si no los tienen ellos los tiene mi tía que ella sí tiene una Biblioteca con B mayúscula), aderezado con un poco de orden desordenado y varios «pongos» para acompañarla. Diría que se parece un poco a mí, y todo.

Lanzo una pregunta al aire ¿Qué hay de vuestras bibliotecas?

Comentarios

4 respuestas a «Bibliotecas en casa»

  1. Avatar de Seronius

    Yo no voy a hablar de la mía. Para eso tendría que mencionar cosas como descuartizar, caos y entropía, ya tu sabes… xD

    1. Avatar de La Bruja

      Y además dejas los libros abiertos bocabajo >_<

  2. Avatar de Taqwa
    Taqwa

    Pues la mía empezó por puro rol imitador a padre, yo quería hacer como él y también me hice el exlibris y todo, el mío era de un panda, más cutre imposible… pero da igual, soy demasiado inconstante para ordenar libros y a medida que me hago mayor a) me compro menos libros, b)mi padre sigue comprándolos al mismo ritmo que antaño y ha reducido mi espacio de dos estanterías más las de mi cuarto, a dos baldas mínimas para mí, donde además tienen que confraternizar con los diccionarios… y lo peor es que cada vez que me despisto han desaparecido más libros míos que imagino irán a parar al trastero… pero ya no hay ni alerta, simplemente son succionados por un agujero negro silencioso o algo u.u

    1. Avatar de La Bruja

      Inquietante. Silence will fall de tus libros :S. Tendríais que ponerle esto a Anisdelmono antes de que te acabe echando del todo de tu propio cuarto: http://freshome.com/2008/01/14/ceiling-book-storage-idea/

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