Alias

Estaba pensando en esta entrada desde hace un buen rato. Sin venir a cuento, pero relacionado en parte con lo que venía a contar hoy aquí, he encontrado por ahí unas cuantas páginas que hice por allá en el paleolítico inferior (incluso he recordado los datos de login de dos de ellas… OMG!). Ahora mismo no, pero hace un rato funcionaban todas, les he debido de hacer un DOS manual a fuerza de cargar páginas y páginas sin parar. Como resultado, me han invadido recuerdos de hace entre nueve y siete años, y me he quedado un poco hecha polvo (más de lo que estoy actualmente, quiero decir).

De lo que venía a hablar hoy era de los nicks, pseudónimos, handles… de los nombrecicos que nos ponemos en Internet y, en concreto, de los que he usado yo.

En muchas historias de fantasía los nombres tienen poder. En la realidad tienen un poquito. El nombre que le das a algo de una forma o de otra lo representa, y se empapa de la idea. Lo mismo me parece a mí que ocurre con los pseudónimos. Admiro a las personas que un día encontraron su nombrecito y ya por siempre jamás (o casi siempre) se pasearon con él por Internet. Yo soy un vivo ejemplo de todo lo contrario.

Antes de LaBruja, Myddna, Alve, Coren, Lilit,… estuvo siempre Norda (bueno, mentira, primero estuvo Switch, pero no lo cuento porque duró poco y fue algo bastante turbulento… de mi época hip-hopera de hecho xD)

Norda fue el nick que me acompañó durante casi todos los tiempos del IRC, y en muchas de las aventuras interneteras hasta el final de la época del instituto y media carrera también, si no recuerdo mal. El blog mutante «el Orbe de la Kéndera», que estuvo vivo entre 2004 y 2009 mas o menos. En las listas de correo de DnD-es y Amigotes. Ese nick que entre otras cosas es una marca de agua mineral, una señora flautista o un personaje de Kristen Wilson en una película que hay que recordar simplemente para que no se vuelva a perpetrar nada parecido (!¡!!).

Cuando me lo puse por primera vez, ese puñetero nick era algo temporal. No conseguí inventarme uno con el que quedarme y que fuera mío, que fuera suficientemente sencillo, que no estuviera relacionado con algo existente o con alguna época concreta que irremediablemente quedaría atrás en algún momento. Y aún así, Norda siempre acaba volviendo. Podría coger uno de mis otros nicks y transformarlos, pero tanto Myddna como Alve están estrechamente ligados al Wow y no tienen tampoco mucho peso propio (el primero es una deformación de Midna del Twilight Princess y el segundo es una guerrera de la saga de Geralt de Rivia…)

Me siento tentada de quitarle la máscara a LaBruja y volver a ser Norda, pero hay algo que me lo impide. Voy a tener que meditarlo un poco más mientras escarbo en el kernel de Linux 2.6.14 que tengo que destripar para una parte de mi PFC.

P.D.: Le doy muchas vueltas a las cosas últimamente, quizás es hora de hacer alguna dispersión de las mías! /(ò_ó)/

Comentarios

Una respuesta a «Alias»

  1. Avatar de Atrani
    Atrani

    Yo siempre he sido Atrani y siempre lo seré :3 suelo pensar que mis padres me dieron un nombre y yo me di otro a mí misma jeje
    Desde los años del IRC o mi primer juego online (Lineage 2) ya era Atrani y mi main en cualquier juego siempre se llama así y suele ser healer (salvo contadas excepciones).

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