La verdad es que podría haber hecho dos artículos separados, uno de Hija de Humo y Hueso y otro de Días de Sangre y Resplandor, pero no tiene mucho sentido porque la historia es totalmente continua entre los dos. Eso y que me los he ventilado ambos en el aproximadamente en el mismo mes (con parte del primero enero y las últimas páginas del último en marzo). Mola.
Estos dos libros son parte de una trilogía (en principio cerrada), escrita por una señora de pelo rosa (Laini Taylor) y un estilo bastante particular. Y aquí me voy a extender un poco.
Un buen número de personajes son muy carismáticos y se hacen «de querer» PERO los protagonistas son bastante gilipollas. Así, claro y conciso. Aún así, resulta curioso porque su estupidez acaba logrando que al final puedan poner cataclismos en marcha. También hay otros secundarios dignos de patadas en la boca, malvados muy malos, buenos muy buenos, más detallados y menos detallados… de todo un poco.
Por otro lado, el estilo de escritura (que no sé cómo será en versión original, porque estos los he leído traducidos) a veces me saca de quicio. Hay cliffhangers del tipo «X no podía imaginar que de no ser por lo que sucedió entonces, QUIZAS NO SE HABRÍA ACABADO EL MUNDO» (frase totalmente inventada, pero hay muchas de ese estilo).
El argumento de los libros gira en torno a un par de tortolitos que un día se enamoraron, rollo Romeo y Julieta, y la liaron muy parda. Con ángeles (serafines) y demonios (quimeras) de por medio, y mucha guerra. Y el mundo normal y otro mundo distinto conectados con portales. Realmente no puedo decir mucho más sin reventar al menos el primer libro a alguien, así que…
A partir de aquí, here be SPOILERS

La historia comienza con una jovencita de 16 años que estudia en Praga en una escuela de artes. Tiene un exnovio absolutamente estúpido, una amiga que mola mucho (Zuzana) y una vida rara.
Rara porque, a pesar que hasta ahora parece el típico libro de adolescentes (que no digo que no lo sea, sólo que no me ha parecido tan típico), vive con Quimeras. Brimstone (aka «el jefe») una quimera con patas (dos) de cabra y cabeza de cabra. Parece el típico personaje muy calmado hasta que le tocas las narices. Necesita dientes para algo y hasta bien avanzado el libro no sabemos para qué. Issa, una Naja (mujer serpiente) que en mi mente es igual que el champion de League of Legends Cassiopeia, y un par más que son «apoyo logístico», además de un pajarico demonio mensajero llamado Kishmish.
Hasta ahí muy chulo, a la protagonista peliazul (que por cierto se llama Karou) la envían a hacer recados de vez en cuando a sitios turbios, para conseguir dientes. Es una chica turbia, que sabe patear culos y tiene carácter. Así que todo va bien hasta que se reencuentra con un ángel llamad Akiva y a partir de ahí la historia empieza a desmadrarse un poco.
Resulta que Karou en realidad es una quimera como Issa o Brimstone, resucitada por Brimstone en un cuerpo de humana para esconderla. En su vida quimérica, Karou se llamaba Madrigal y era un Kirin, una quimera con cuernos de antílope, alas y patas de ¿ciervo? ya no me acuerdo. El caso es que un día, en la eterna guerra entre Serafines y Quimeras que tiene lugar en su mundo de origen, en lugar de rematar a un serafín que se encontró medio muerto, le dio un aire a la cabeza y le salvó la vida. Vamos, que se enamoraron. Ese ángel era Akiva. Tras varias peripecias, los acabaron pillando y a Madrigal la condenaron a morir decapitada y al otro a mirar, después de ser muy torturado. Es en ese momento cuando Brimstone la resucita en forma de bebé humano, sin recuerdos, y la cría en secreto esperando que, algun día, pueda lograr alcanzar la paz en la guerra entre Serafines y Quimeras.
Hacia el final del primer libro Karou recupera la memoria, se entera de que Akiva ha matado a su familia quimérica, el tipo lo flipa en colores al darse cuenta que realmente es Madrigal y se lleva las manos a la cabeza en plan «ahora sí que la he liado parda, me he cargado a su familia».
El segundo libro continúa la historia justo donde la dejó el primero. Y aquí voy a resumir porque si no esto se va a convertir en un ladrillo infernal. Siguen cada uno por su lado, el uno arrepentidísimo de la vida y la otra cabreada con él por asesino. Siguen en la guerra cada uno por su bando, sólo que Akiva tiene las narices de ir maquinando para rebelarse, y Karou, inexplicablemente, se vuelve tonta de repente y no es capaz, hasta bien entrado el libro, de tomar los asuntos por su mano.
En resumen, la historia no está mal y engancha bastante, pero me da la sensación de que hay algo que le falta. Quizás más dedos de frente en los protagonistas, quizás otro ritmo en la historia le habría ido mejor… Pero bueno, para pasar el rato sirve, está entretenido.
No tardaremos mucho en ver esta historia llevada a las pantallas, ya que Universal Pictures tiene los derechos. Ya veremos si sale algo potable o nos encontramos con el siguiente Crepúsculo :S.
Mientras tanto, aún me queda por leer un libro para terminar esta historia, que lo publicarán en unos meses. A ver qué tal termina esto…